Sustancia Infinita - Lecturas - Hay que motivarse cuando no se tiene una fecha de entrega

Hay que motivarse cuando no se tiene una fecha de entrega

Las fechas de entrega son poderosos factores en nuestro trabajo, forzando nuestro enfoque e impulsándonos a completar las tareas. Por eso los proyectos que no tienen una fecha límite pueden languidecer en su lista de pendientes.

A veces esto sucede porque un proyecto es ambiguo, aburrido o desordenado. Usted naturalmente reduce la prioridad de este en la medida de lo posible.

Otras veces no quiere evitar el proyecto; simplemente nunca llega a hacerlo, porque los temas con fechas de entrega se sienten como más urgentes.

Internamente, puede sentirse frustrante el que los proyectos estén sin avance, y con los temas importantes pero no urgentes existe la ansiedad de que en cualquier momento alguien podría preguntarle respecto a su estatus.

¿Cómo puede motivarse cuando quiere —o necesita— hacer algo, pero no tiene una fecha límite? Como instructora de manejo del tiempo, he encontrado que tres simples estrategias pueden ayudarlo:

1. Defina una fecha límite: Marque sus compromisos en su calendario. Si sabe que durante las épocas atareadas aplazará las tareas sin fecha de entrega, busque un espacio más ligero en su agenda y realmente comprométase. Al definir exactamente cuándo quiere hacer un proyecto (o partes de él), se ayuda a sí mismo a entender en dónde entra dentro del orden de prioridades. Además, hace que el trabajar en esa tarea se sienta más urgente. Mientras agenda sus proyectos, mantenga en mente cuántas de las tareas que necesita completar no tienen estipulada una fecha límite. Tiene más probabilidades de terminar un proyecto si se enfoca en sólo uno durante los siguientes 30 días, en lugar de intercalar varias tareas no urgentes.

2. Enliste la positiva presión de sus pares: Algunas veces la única forma de avanzar es enlistando apoyo. A algunas personas les gusta decirle sus metas a alguien más —un miembro del equipo o su jefe— y luego reportarle los avances.

3. Incentívese a sí mismo: Pruebe dándose una recompensa. Por ejemplo, una vez que dedique una hora a un proyecto, puede irse a almorzar. Las recompensas no necesitan ser grandes o lujosas. Solo necesitan ser cosas que usted quiera hacer. Las penalizaciones también funcionan. Si no dedica una hora al trabajo complementario, no podrá ver su programa de TV favorito. O, si no completa el módulo de entrenamiento que adquirió, no podrá escuchar ningún podcast (o su música predilecta). La idea es vincular la penalización con algo que disfrute.

Motivarse con las tareas que no tienen fecha límite es un desafío, pero no es irremontable. Pruebe estas estrategias para progresar más hoy.

AUTOR: Dorie Clark

FUENTE: Harvard Business Review

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