Esta fecha de concienciación surgió de una iniciativa no gubernamental, independiente y voluntaria de Educación No-violenta y Pacificadora del profesor español Llorenç Vidal en 1964 que, además, fue posteriormente reconocida por la Unesco en 1993, para conmemorar la muerte del líder nacional y espiritual de la India, Mahatma Gandhi, el 30 de enero de 1948, asesinado a tiros por un fanático hindú. Su muerte fue considerada una catástrofe internacional; incluso las Naciones Unidas decretaron un periodo de luto.
Su figura como defensor de la lucha pacífica contra las injusticias ha seguido creciendo hasta convertirse en el símbolo del pacifismo mundial. La «no-violencia» que practicaba y recomendaba y con la cual consiguió expulsar a los colonialistas británicos de la India, se denomina en sánscrito ahimsa, un concepto que las lenguas occidentales tienen dificultades para traducir y que implica entre otras cosas no ejercer violencia sobre ningún ser, humano o no. Por ello, un objetivo de este día es priorizar al ser humano como valor central de la sociedad.
Conmemorar esta fecha tiene como objetivo la educación en y para la tolerancia, la solidaridad, la concordia, el respeto a los Derechos Humanos, la no-violencia y la paz. En este día, los colegios y centros se convierten en instrumentos de paz y entendimiento entre personas de distinta formación, raza, cultura y religión. El mensaje básico de este día es: «Amor universal, No-violencia y Paz. El Amor universal es mejor que el egoísmo, la No-violencia es mejor que la violencia y la Paz es mejor que la guerra».
La escuela educa para la vida y desarrolla en los alumnos las capacidades y competencias necesarias para una participación social activa. La formación para la paz, la cooperación y la solidaridad entre los pueblos es uno de los temas transversales presentes en los currículos educativos que se trabaja en forma similar al resto de los contenidos didácticos. Abordar esta temática desde la educación contribuye a la concienciación de todos en la construcción de un mundo mejor, un mundo más justo y más humano que permita que todos los individuos tengan la misma oportunidad de desarrollar plenamente sus facultades en el seno de una sociedad democrática, libre, justa, responsable y en paz.
COMPETENCIAS:
Cierre de acuerdos, Compromiso, Conducción de personas, Empoderamiento, Ética, Fortaleza, Gestión y logro de objetivos, Influencia y negociación, Integridad, Justicia, Liderazgo ejemplarizante, Liderazgo para el cambio, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Pensamiento conceptual, Pensamiento estratégico, Perseverancia, Prudencia, Relaciones públicas, Respeto, Responsabilidad personal, Sencillez, Templanza, Tolerancia al estrés laboral, Toma de decisiones, Visión estratégica.
