Esta fecha se conmemora mundialmente como expresión de sensibilización, solidaridad y corresponsabilidad hacia todos los refugiados, desplazados, apátridas y desarraigados dentro de sus propios países debido a crisis complejas en los cinco continentes que incluyen —mas no se limitan a— conflictos (armados, religiosos, culturales, orientación sexual) pobreza, abuso sexual, tráfico (humano y de drogas) y subdesarrollo, en flagrante violación de los derechos humanos fundamentales. Es la mayor crisis desde la II Guerra Mundial.
Además, esta fecha nos permite continuar reclamando a las autoridades estatales e internacionales, el cumplimiento de todos y cada uno de los principios recogidos en la Convención de Ginebra de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados para garantizar los principios de solidaridad y el respeto de los Derechos Humanos establecidos por las Naciones Unidas, incluyendo el derecho al retorno.
Todas las personas tienen derecho a vivir en paz y a disfrutar sus derechos fundamentales en sus comunidades de origen. Cuando esto se incumple, los países de acogida tienen la obligación de hacerse solidarios con quienes sufren injustamente un desplazamiento forzado para que puedan restablecer su derecho a vivir con dignidad mientras el regreso a su país no garantice su seguridad.
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Adaptación, Bienestar, Conciencia de seguridad, Dinamismo y energía, Empatía y simpatía, Ética, Fortaleza, Justicia, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Pensamiento estratégico, Perseverancia, Planificación y organización, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad social, Templanza, Toma de decisiones, Visión estratégica.
