Todos los policías que en verdad se han comprometido con su país para defenderlo y protegerlo, merecen un verdadero respeto de toda la población local. Si usted es una de las personas que mantiene un mal concepto de los miembros de la Policía Nacional o piensan que estos servidores públicos no cumplen con su labor cabalmente, piense por un minuto qué pasaría un día sin policías o mejor aun, póngase en su lugar e imagínese estar usando el uniforme, salga a la calle para hacer el trabajo de ellos; le aseguro que si tuviera el valor de hacerlo, cambiaría su forma de pensar.
Los buenos policías están hechos del mejor material humano; no cualquiera sirve para ser cautivo de la disciplina y servir al prójimo. La Ley 28 del 28 de enero del año 1937 instituye esta conmemoración, tanto para honrar a todos y cada uno de los policías que se han comprometido con la seguridad de nuestro país y se juegan su vida por salvar la de otros brindado confianza y seguridad mientras combaten el crimen y la injusticia, como a todos aquellos que murieron en actos de servicio y entregar la ayuda necesaria a todas las familias que han perdido a un ser querido.
Su compromiso es admirable. No conocemos de otra profesión en que desde el minuto uno de la jornada laboral hasta su final, alguien asuma la misión de proteger a otros, aun a costa de su propia integridad.
¡Felicitaciones a sus profesionales!
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Adaptación, Adiestramiento, Bienestar, Compromiso, Conciencia de seguridad, Conducción de personas, Conocimientos técnicos, Credibilidad técnica, Dinamismo y energía, Empatía y simpatía, Ética, Flexibilidad, Fortaleza, Integridad, Justicia, Liderazgo ejemplarizante, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Pensamiento analítico, Perseverancia, Proactividad, Prudencia, Relaciones públicas, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad, Sencillez, Templanza, Tolerancia al estrés laboral, Toma de decisiones, Trabajo en equipo.
