Esta fecha fue impulsada inicialmente en Trinidad y Tobago en la década de 1990 y reconocida mundialmente en 1999 con apoyo de la UNESCO. Su origen buscó dar visibilidad a los aportes positivos de los hombres en la sociedad, en la familia y en la comunidad, además de fomentar la reflexión sobre las nuevas masculinidades. Los objetivos principales incluyen promover la salud física y mental de hombres y niños, destacar modelos masculinos positivos, promover la equidad de género y sensibilizar sobre problemáticas como el suicidio masculino, la violencia, el bajo rendimiento escolar y otros desafíos sociales. No busca competir con el Día de la Mujer, sino complementarlo para avanzar hacia una sociedad más equitativa y balanceada.
En Panamá, aunque la fecha no es oficial ni declarada por ley, varias universidades, organizaciones juveniles y espacios de debate han organizado conversatorios y campañas en medios sobre la importancia de reflexionar acerca de los roles de los hombres en la sociedad, promoviendo modelos no violentos, equitativos y responsables.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Calidad y mejora continua, Compromiso, Conciencia organizacional, Desarrollo y autodesarrollo, Dinamismo y energía, Empatía y simpatía, Empoderamiento, Ética, Felicidad, Integridad, Justicia, Liderazgo, Perseverancia, Proactividad, Productividad, Prudencia, Relaciones públicas, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad personal, Sencillez, Talante, Templanza.
