Esta conmemoración se escogió por su coincidencia con el fallecimiento de la Madre Teresa de Calcuta en 1997, para rendir homenaje a su legado humanitario fundamentado en la fraternidad, la solidaridad y el amor al prójimo. La fecha busca promover y valorar los vínculos fraternales, no solo los consanguíneos o de crianza, que comparten historia y experiencias, sino también aquellos lazos afectivos espirituales o elegidos, como los «hermanos del alma», basados en afinidades emocionales, espirituales o convivenciales, y así impulsar la empatía, el acompañamiento mutuo y la cohesión social.
En Panamá, esta efeméride es cada vez más conocida y celebrada de manera cultural y simbólica, aunque no sea una festividad oficial o reconocida por organismos internacionales. La celebración suele hacerse a través de gestos cotidianos como mensajes afectuosos, encuentros familiares, o publicaciones en redes sociales que resaltan el valor de la fraternidad y el apoyo mutuo. Aunque no se documentan tradiciones exclusivas panameñas, el enfoque suele estar en reforzar los lazos personales y emocionales en el seno familiar o comunitario, sin grandes ceremonias institucionales.
COMPETENCIAS:
Adaptación, Bienestar, Calidad y mejora continua, Cierre de acuerdos, Colaboración, Compromiso, Comunicación eficaz, Conciencia organizacional, Dinamismo y energía, Empatía y simpatía, Empoderamiento, Ética, Felicidad, Flexibilidad, Fortaleza, Influencia y negociación, Integridad, Justicia, Liderazgo, Manejo de crisis, Orientación al cliente, Pensamiento conceptual, Proactividad, Relaciones públicas, Respeto, Responsabilidad personal, Sencillez, Talante, Trabajo en equipo.
