Esta conmemoración tiene su origen en 1846 cuando William John Thoms, un arqueólogo británico, utilizó por primera vez el término «folclor» para describir las tradiciones y saberes de los pueblos. La UNESCO oficializó la fecha en 1960, con el objetivo de preservar y promover las diversas expresiones culturales de las comunidades a nivel global. Este día es de gran importancia porque resalta la riqueza y diversidad cultural que caracteriza a las naciones, fortaleciendo el sentido de identidad y pertenencia de los pueblos. Además, busca sensibilizar a las personas sobre la necesidad de preservar el patrimonio cultural inmaterial para evitar que se pierdan las tradiciones que forman parte esencial de la historia y cultura de cada país.
En Panamá, se celebra con actividades que ponen en valor las tradiciones culturales del país, fusionadas de influencias indígenas, africanas y españolas. Las festividades incluyen misas típicas y homenajes a reconocidos folcloristas que han dedicado sus vidas a la preservación de estas tradiciones. Un dato curioso es que en Panamá, esta celebración tiene un enfoque especial en la educación de las nuevas generaciones, con talleres y actividades que buscan enseñar a los niños sobre las costumbres y técnicas ancestrales, asegurando la continuidad de estas prácticas. Además, la celebración de esta fecha en Panamá refleja la lucha por mantener vivas expresiones culturales que, debido a la modernización y globalización, corren el riesgo de desaparecer.
COMPETENCIAS:
Adiestramiento, Bienestar, Compromiso, Conciencia organizacional, Desarrollo y autodesarrollo, Empoderamiento, Felicidad, Liderazgo ejemplarizante, Pensamiento creativo, Proactividad, Relaciones públicas, Respeto, Responsabilidad personal, Talante.
