Esta tradición francesa ha ido cambiando a través del tiempo. Inició en la era romana como la Chandeleur o «Fiesta de las Luces o Candelaria» e implicaba traer una vela encendida desde la iglesia hasta la casa para que la prosperidad nunca faltase.
Por un tema de cosecha y para evitar que se pudriera el trigo, se asoció la «Fiesta de la Purificación» a la elaboración masiva de crêpes salados o dulces; eso sí, preparados con una sola mano mientras que, con la otra, se sostenían dos monedas que había que envolver con el crêpe. Las monedas se guardaban y luego de un año se repartían a los pobres.
COMPETENCIAS:
Adaptación, Conocimiento profundo de los productos, Felicidad, Pensamiento creativo, Planificación y organización.
