El campo del coleccionismo se extiende a los anticuarios, personas que se dedican a la búsqueda y el estudio de piezas antiguas en general aunque también es conocido como el pasatiempo o afición que se practica habitualmente en los ratos de ocio y consiste en la pasión por agrupar objetos de una misma categoría, importancia o valor, según el gusto personal de quien los acumula. Algunas colecciones son muy especializadas y enfocadas en el tipo de objeto mientras que otras son más amplias y están catalogadas por tema.
Hoy en día, el intercambio de objetos se lleva a cabo en subastas y ferias especializadas, redes de contacto de aficionados y sitios en Internet que además cuentan con expertos en tasar su valor en el mercado actual. Existen colecciones que por su tradición ya cuentan con nombre propio; entre las más conocidas están la bibliofilia (libros), la cartofilia o deltiología (postales), la filatelia (sellos, sobres y otros documentos postales), la hemerofilia (recortes de periódicos u otras publicaciones impresas) la filolumenia (cajas de fósforos y cerillas), la muñecofilia (muñecas), la notafilia (billetes) y la numismática (monedas). Otras simplemente responden de manera espontánea al tema de interés o a una época; por ejemplo, Disney, Star Wars, superheroes, la ciudad de Nueva York, la era victoriana, etc.
Un dato curioso es que el código utilizado por los organismos internacionales para identificar a los coleccionistas es el 9915.
COMPETENCIAS:
Cierre de acuerdos, Conocimiento de la industria y el mercado, Conocimiento profundo de los productos, Gestión y logro de objetivos, Influencia y negociación, Orientación a los resultados, Pensamiento conceptual, Perseverancia, Planificación y organización.
