El cáncer es una de las enfermedades más frecuentes en menores de 18 años en el mundo. La mayor proporción se diagnostica como leucemia, tumores del sistema nervioso central y linfoma no Hodgkin.
Con esta conmemoración, proclamada en Luxemburgo gracias a la Organización Internacional de Cáncer Infantil, se busca crear conciencia sobre el cáncer infantil para que se convierta en una prioridad para el sistema de salud, con el objetivo de reducir la mortalidad y el impacto de esta enfermedad en los infantes y adolescentes, y para ayudar a las familias a que sus hijos tengan un diagnóstico oportuno y el debido tratamiento y esto, a su vez, les brinde el derecho a la vida.
En los últimos años se han realizado avances muy importantes en el tratamiento del cáncer infantil, consiguiendo un aumento de las tasas de supervivencia de los pacientes. Pero dada la complejidad de los procedimientos terapéuticos actuales, los niños con cáncer deben ser remitidos lo antes posible a centros que cuenten con recursos humanos y técnicos especializados, y donde sean tratados por personal capacitado en onco-hematología pediátrica.
Por tanto, es clave que los padres y el personal sanitario conozcan los primeros signos y síntomas y estén atentos para actuar sobre su aparición. Los más frecuentes son: dolor persistente en los huesos y abdomen, fiebre por más de una semana, moretones o sangrado de nariz o encías, pérdida de peso y dolor de cabeza. El diagnóstico temprano del cáncer infantil ayuda a los proveedores de atención primaria a identificar los primeros signos de cáncer.
Organizaciones de todo el mundo, así como instituciones públicas y privadas, emplean el lazo dorado para expresar su apoyo y solidaridad en la lucha contra el cáncer infantil.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Flexibilidad, Fortaleza, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Resiliencia (sobrevivencia), Templanza.
