Esta fecha fue fijada por la Iglesia católica en el siglo IX (San Gregorio IV) como día para honrar no solo a los santos canonizados, sino también a las almas justas que gozan de la vida eterna en el cielo. Esta solemnidad recuerda la comunión espiritual con todos los creyentes que han partido y promueve la solidaridad espiritual entre vivos y difuntos, reforzada desde la fe cristiana.
A nivel global, este día se celebra con misas solemnes, procesiones y la veneración de reliquias en iglesias. La visita a los cementerios es una práctica común: las familias decoran las tumbas con flores —crisantemos, tagetes, rosas— como símbolo de respeto y recuerdo. En Panamá, se combina esta tradición católica con un fuerte componente cultural. El 1 de noviembre, tras acudir al cementerio, las familias comparten una comida y rezan juntas, reforzando la cohesión familiar y el respeto por los ancestros. Curiosamente, este día también coincide con la fundación de La Villa de Los Santos (1569), marcando una doble significación nacional: lo espiritual y lo histórico-cultural.
COMPETENCIAS:
Comunicación mediática, Conciencia organizacional, Conducción de personas, Empatía y simpatía, Empoderamiento, Ética, Fortaleza, Influencia y negociación, Integridad, Justicia, Liderazgo ejemplarizante, Manejo de crisis, Pensamiento conceptual, Prudencia, Relaciones públicas, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad, Sencillez, Talante, Templanza, Visión estratégica.
