En respuesta a una iniciativa de Canadá, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) designó esta fecha para recordar a todo el mundo el rol inconmensurable que los océanos juegan en beneficio de nuestro ecosistema. Como todo día mundial, su objetivo aspira a sensibilizar, señalar y crear conciencia sobre un problema de suma importancia cuya resolución sigue pendiente para la humanidad y, por lo tanto, debe ser abordado por los gobiernos para que sus estados actúen y tomen las medidas pertinentes o, ante su falta de acción, para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.
La ONU también promueve el avance del Objetivo de Desarrollo Sostenible que llama a conservar y usar de forma sostenible los océanos, los mares y los recursos marinos según lo estipulado en la Agenda 2030 adoptada por todos sus estados miembros en el 2015.
Los océanos cubren el 71% de la superficie del planeta, son los pulmones de nuestro planeta y nos proveen la mayor parte del oxígeno que respiramos. Además contribuyen a: garantizar la salud de nuestras comunidades y la de las generaciones futuras; erradicar la pobreza; suplir alimentos y componentes medicionales; aumentar el desarrollo económico; y frenar el cambio climático. Para garantizar nuestra supervivencia y la de todas las especies, necesitamos salvar a nuestros océanos de nosotros mismos ya que se encuentran cada vez más amenazados, degradados y destruidos por nuestras actividades humanas.
La presión ejercida por la pesca ilegal, la sobreexplotación pesquera, las insostenibles prácticas de acuicultura, la contaminación marina, la destrucción del hábitat, las especies invasivas, el cambio climático, y la acidificación están causando un grave daño a los océanos y los mares, reduciendo su habilidad para proporcionar apoyo crucial a nuestros ecosistemas. Por ello, las innovaciones adelantadas en favor de las áreas de necesidad de los océanos en todo el mundo están siendo probadas con resultados prometedores que nos infunden optimismo y nos demuestran nuestra capacidad para escalar soluciones de manera efectiva.
¡Celebremos —y salvemos— juntos la belleza, la riqueza y el potencial de los océanos!
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Bienestar, Colaboración, Compromiso con la rentabilidad, Conciencia de seguridad, Pensamiento estratégico, Respeto, Responsabilidad social.
