Esta conmemoración la inició la organización francesa SOS Enfants en Detresses con el propósito de que la comunidad internacional reconozca la difícil situación de este grupo especialmente vulnerable. Miles de niños y niñas celebrarán en esta fecha la festividad del Día de Reyes mientras los huérfanos de guerra continúan sufriendo la barbarie de los conflictos armados y el terrorismo. Son víctimas cuyas vidas e integridad no debería estar violentada por la crueldad y la ferocidad de las guerras.
Un huérfano es un niño sin uno o ambos padres sobrevivientes para cuidarlo como resultado de un duelo o por haber sido abandonado. En el mundo desarrollado, los huérfanos son relativamente raros, ya que la mayoría de los niños pueden esperar razonablemente que ambos padres sobrevivan a su infancia, pero en países que han sido y están sujetos a guerras, epidemias y catástrofes, el número es significativamente mayor.
Esta fecha nos permite recordar a estos niños que han sido testigos de la masacre de padres y familiares en las circunstancias más espantosas, que se han visto obligados a abandonar sus hogares y a dormir en las calles, que sufren de síndrome de estrés postraumático, que son violados y mutilados por minas terrestres, que se encuentran gravemente desnutridos y sufren de retraso en su crecimiento, muchos de los cuales acabarán en el delito o cometiendo suicidio. Cada uno de ellos es precioso y todos merecen un futuro que les permita cumplir sus sueños.
COMPETENCIAS:
Conducción de personas, Ética, Flexibilidad, Fortaleza, Integridad, Justicia, Perseverancia, Resiliencia (sobrevivencia), Templanza.
