Esta efeméride que se celebra desde 1997 en paralelo al Día Internacional de los Derechos Humanos, fue impulsada por asociaciones de protección animal con el fin de concienciar sobre la necesidad de respeto y dignidad hacia todos los seres vivos y se fundamenta en la Declaración Universal de los Derechos de los Animales, proclamada en 1978 por la Liga Internacional de los Derechos de los Animales en la UNESCO. Esta declaración recoge principios básicos como el derecho a la vida, a la libertad, a no ser sometidos a dolor ni explotación, y a no ser tratados como propiedad, aunque aún no ha sido reconocida de manera universal. El objetivo central de la conmemoración es generar un cambio de conciencia global, denunciando las prácticas de maltrato y explotación animal, y promoviendo alternativas más éticas en alimentación, moda, entretenimiento y experimentación científica.
Entre las clasificaciones de derechos reconocidos destacan los de supervivencia (vida y bienestar), libertad (no ser encarcelados ni esclavizados), protección frente al dolor (evitar sufrimiento físico y psicológico), y dignidad (no ser cosificados como recursos). En Panamá, aunque el día no está oficializado por ley, se relaciona con campañas y esfuerzos de organizaciones locales de protección animal, como la Fundación Spay Panamá, Adopta Panamá o la Asociación Ángeles de los Animales, que impulsan jornadas de esterilización, rescates y adopciones responsables. En los últimos años estas organizaciones han usado esta fecha para reforzar la idea de que el bienestar animal está ligado al bienestar social, y que la forma en que tratamos a los animales refleja el nivel de humanidad de nuestra sociedad, recordando la célebre frase de Gandhi.
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Compromiso, Ética, Gestión y logro de objetivos, Liderazgo para el cambio, Respeto, Responsabilidad social, Visión estratégica.
