En 1882, Roberto Kock anuncia el descubrimiento de la «mycobaterium tuberculosis», un bacilo que necesita oxígeno de manera estricta para sobrevivir y que es el causante de la tuberculosis, una de las enfermedades infecciosas más antiguas y que aún continúa siendo un problema de salud pública mundial. Se transmite a través del aire cuando una persona contagiada con la enfermedad tose, estornuda o escupe, y afecta principalmente a los pulmones aunque puede llegar a propagarse a otros órganos.
El contagio se evita tapándose la boca o usando la parte interna del codo al toser, lavándose las manos con frecuencia y mediante la aplicación de la vacuna Bacillus Calmette–Guérin o BCG (principalmente en niños, para evitar variables de la enfermedad como la tuberculosis meningia). El tratamiento consiste en una combinación de por los menos cuatro tipos de antibióticos que son administrados por vía oral, por un mínimo de seis meses.
Esta conmemoración tiene como propósito informar a la población sobre sus síntomas (fiebre, debilidad, tos crónica, dolor torácico, pérdida de peso, sudoración nocturna y esputo sanguinolento) y generar mayor compromiso de los países para dar a conocer el alcance de la enfermedad y tomar acción para su prevención y cura.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Colaboración, Compromiso, Gestión y logro de objetivos, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Resiliencia (sobrevivencia), Responsabilidad personal.
