En 1994, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) estableció la Convención para Combatir la Desertificación; único acuerdo internacional legal que vincula el medio ambiente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible para detener y revertir la degradación de la tierra. Además, declaró esta fecha para concienciar sobre la importancia de cuidar el agua e implementar medidas para combatir el fenómeno de desertización y sequía a nivel mundial.
El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) estima que el 35% de la superficie de los continentes que conforman nuestro planeta corresponde a áreas desérticas. La desertificación es un proceso de degradación ecológico —parcial o total— que erosiona la cubierta vegetal de un suelo que anteriormente era fértil y productivo como consecuencia de actividades humanas como la deforestación, la explotación del agua, la agricultura y la ganadería. La sequía ocurre cuando la precipitación acumulada durante cierto lapso de tiempo es menor a la habitual.
A continuación, algunas de las medidas que se han implementado para mitigar la desertificación global:
⦿ Creación de una cultura de prevención que contribuya a la protección de las tierras en peligro de desertificación;
⦿ Reforestación y regeneración de las especies arbóreas;
⦿ Mejoramiento de la gestión del agua, mediante el ahorro, la reutilización de las aguas depuradas, el almacenamiento del agua de lluvia, la desalinización o, en su caso, el riego con agua de mar de las plantas halófilas;
⦿ Mantenimiento del suelo mediante el uso de vallas para frenar el avance de las dunas, barreras arbóreas de protección frente a la erosión eólica, etc.
⦿ Enriquecimiento y fertilización del suelo a través de la regeneración de la cubierta vegetal; y
⦿ Posibilitación del desarrollo de brotes de especies arbóreas nativas mediante la poda selectiva. Los residuos de la poda se pueden emplear para abonar los campos, y así aumentar la capacidad de retención de agua del suelo y reducir la evapotranspiración.
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Bienestar, Cierre de acuerdos, Colaboración, Compromiso, Dinamismo y energía, Empoderamiento, Gestión y logro de objetivos, Influencia y negociación, Iniciativa, Liderazgo para el cambio, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Pensamiento estratégico, Perseverancia, Proactividad, Responsabilidad social, Toma de decisiones, Trabajo en equipo, Visión estratégica.
