En 1989, la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) estableció esta jornada en honor del nacimiento de su fundador, Franz Schnabel, con el fin de sensibilizar a la población mundial sobre la hemofilia, una enfermedad de transmisión hereditaria también conocida como «enfermedad real» o «sangre maldita» que afecta a la coagulación de la sangre de por vida.
Una persona con hemofilia no sangra más rápido que otra, sino que el sangrado podría durar más tiempo. El principal peligro radica en hemorragias internas no controladas, surgidas de manera espontánea o a causa de una lesión. Las hemorragias en articulaciones y músculos pueden ocasionar rigidez, dolor, daño articular severo, discapacidad y, algunas veces, la muerte.
Al no existir una cura para la hemofilia, el tratamiento temprano ayuda a disminuir el dolor y el daño en las articulaciones, músculos y órganos de los pacientes, ya que los sangrados pueden ocurrir varias veces en la misma zona.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Compromiso, Flexibilidad, Fortaleza, Manejo de crisis, Perseverancia, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto.
