Los organismos internacionales responsables definen el racismo como «todas aquellas acciones, conductas, actitudes que tenga por objeto la discriminación, distinción, exclusión o restricción para que toda persona, se desarrolle en condiciones de igualdad frente a los derechos humanos». En consecuencia el racismo es una violación a los derechos humanos y a la dignidad humana.
La lucha contra el racismo es una cuestión prioritaria para la comunidad internacional y es el centro de la labor de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos. Esta fecha fue proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) para conmemorar que en 1960, la policía abrió fuego y mató a 69 personas en una manifestación pacífica contra las leyes de pases del apartheid que se realizaba en Sharpeville, Sudáfrica y para instar a la comunidad internacional a redoblar sus esfuerzos para eliminar todas las formas de discriminación racial y étnica, un fenómeno cotidiano que impide el progreso de millones de personas en todo el mundo.
Como consecuencia en 1963 se adopta la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de discriminación racial. En 1965 nace la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial y en 1966 se designa el 21 de marzo como el Día Internacional de la Eliminación de la Discriminación Racial.
El racismo y la intolerancia van desde la negación de los principios básicos de igualdad de las personas hasta la instigación del odio étnico que puede llevar al genocidio y al fraccionamiento de comunidades. En el 2001, la Conferencia Mundial contra el Racismo elaboró el programa más amplio y autoritativo de lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia conexa: la Declaración y el Programa de Acción de Durban.
Las relaciones raciales en Panamá, al igual que en muchos otros países del mundo, aún están permeadas por el racismo, la xenofobia y otras formas de intolerancia. Frases como «aquí el que no tiene de congo, tiene de carabalí», «el que no tiene de dinga, tiene de mandinga» y «donde hay tambor, hay negro» nos sugieren que en nuestro país no deben caber las actitudes hostiles de la discriminación y la xenofobia puesto que, en mayor o menor medida, nuestra herencia social está compuesta por las razas de todo el mundo.
COMPETENCIAS:
Adaptación, Colaboración, Conciencia organizacional, Conducción de personas, Flexibilidad, Integridad, Justicia, Orientación al cliente, Relaciones públicas, Respeto.
