Son muchas las personas que disfrutan manejar una bicicleta. Como todo ejercicio físico, está demostrado que su práctica produce en nuestro cuerpo la generación de endorfinas, conocidas como las hormonas de la felicidad, que generan una sensación de optimismo y bienestar con uno mismo en lo que se oxigena nuestro cerebro y se fortalece nuestro cuerpo.
Gracias a la promoción de la Alianza Mundial de Ciclistas (WCA), entre otros, la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) declaró en abril de 2018 esta conmemoración para mostrar que la bicicleta, por ser un medio de transporte propulsado por la persona que hace uso de ella, pertenece y sirve a toda la humanidad ya que contribuye en la lucha contra el cambio climático, la contaminación y la congestión del tráfico.
La llamada «bicicleta fantasma o bicicleta blanca», es un memorial colocado donde se supone que un ciclista murió o fue severamente herido por un automovilista. Pretende recordar a los automovilistas que pasan por el lugar su obligación de compartir la calle con otros. Las bicicletas y los autos se han batido por años en las calles en una denominada cruzada, cuya solución se promueve ahora por medio de la ciclocultura.
¡A pedalear se ha dicho!
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Bienestar, Conciencia de seguridad, Dinamismo y energía, Fortaleza, Proactividad, Prudencia, Responsabilidad personal.
