Esta conmemoración fue establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) en 2011, en recuerdo del bombardeo a la oficina de la ONU en Irak en 2003. Esta fecha honra a todos los trabajadores humanitarios que, a menudo, ponen en riesgo sus vidas para ayudar a los más necesitados en situaciones de conflicto, desastre natural o emergencia. Su principal objetivo es sensibilizar a la población mundial sobre la importancia de la asistencia humanitaria y reconocer la labor invaluable de aquellos que han perdido la vida en el ejercicio de su labor. Además, busca destacar la necesidad de un mundo donde los derechos humanos sean respetados y donde ninguna vida esté en peligro debido a la violencia y la guerra.
Existen diferentes tipos de asistencia humanitaria, que se pueden clasificar en función del tipo de crisis: asistencia en zonas de conflicto armado, respuesta a desastres naturales, y apoyo en crisis de salud pública. Cada una de estas categorías implica un enfoque especializado, ya sea la provisión de alimentos, la construcción de infraestructuras básicas como hospitales y escuelas, o la intervención en situaciones de emergencia sanitaria. La labor de estos trabajadores es crucial para proteger la vida y la salud de las personas afectadas, y su trabajo se realiza sin consideraciones políticas o económicas, con un enfoque humanitario puro.
COMPETENCIAS:
Adaptabilidad a los cambios del entorno, Bienestar, Calidad y mejora continua, Colaboración, Compromiso, Conciencia de seguridad, Dinamismo y energía, Dirección de equipos de trabajo, Empatía y simpatía, Empoderamiento, Ética, Fortaleza, Gestión y logro de objetivos, Iniciativa, Integridad, Justicia, Liderazgo para el cambio, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Planificación y organización, Proactividad, Relaciones públicas, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad social, Talante, Templanza, Tolerancia al estrés laboral, Toma de decisiones, Trabajo en equipo.
