El fundador de la Cruzada Mundial de la Amistad fue el doctor paraguayo Ramón Artemio Bracho. El 20 de junio del año 1958, siendo director del Hospital del Instituto de Previsión Social en Puerto Pinasco, Paraguay, disertó sobre el Día del Árbol, hecho que lo llevó a cuestionarse cómo era posible que la amistad, siendo un sentimiento tan hermoso, no tuviera también una fecha de celebración.
Ese mismo año, junto a un grupo de amigos con quienes compartió la idea, celebraron la primera Semana de la Amistad en Paraguay. Ya para 1964, el Ministerio de Educación de ese país dispuso el 30 de julio como el «Día de la Amistad». La idea de Bracho cruzó las fronteras del país y llegó hasta la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que el 3 de mayo del 2011, designó el 30 de julio como fecha para celebrar el «Día Internacional de la Amistad» para conmemorar «la amistad entre los pueblos, los países, las culturas y las personas pueda inspirar iniciativas de paz y presentar una oportunidad de tender puentes entre las comunidades». Además, la organización invitó a sus estados miembros a realizar eventos para celebrar este día con el fin de «contribuir para promover el diálogo, la solidaridad, la comprensión mutua y la reconciliación».
La resolución pone un especial énfasis en la importancia de implicar a los jóvenes y a los futuros líderes en actividades comunitarias encaminadas a fomentar la inclusión de las distintas culturas y el respeto entre ellas, promoviendo a la vez la comprensión internacional y el respeto de la diversidad.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Colaboración, Compromiso, Comunicación eficaz, Empatía y simpatía, Ética, Felicidad, Pensamiento conceptual, Relaciones públicas, Respeto, Responsabilidad personal, Sencillez, Talante.
