Esta fecha de concienciación fue establecida por la Organización de Naciones Unidas (ONU) en 2013 con fundamento en el Plan de Acción Mundial aprobado en 2010. Su objetivo es crear conciencia sobre esta grave violación de derechos humanos, promover la protección integral de las víctimas —especialmente mujeres y niños—, y reforzar la cooperación internacional en la lucha contra las redes criminales que trafican con seres humanos. Esta fecha también sirve para movilizar recursos como el Fondo Fiduciario Voluntario establecido por la ONU en apoyo a víctimas y supervivientes del tráfico humano.
Las conmemoraciones globales incluyen campañas de sensibilización como la Campaña del Corazón Azul, seminarios, difusión de casos y llamadas a la acción ciudadana. En Panamá, el país ha respondido con medidas legislativas importantes como una nueva ley que redefine la trata de personas distinguiéndola de delitos conexos, como el robo de identidad y la migración irregular. Aun así, Panamá está ubicado en el Tier 2 del informe estadounidense sobre Trata de Personas (TIP Report), lo que implica que no cumple completamente con los estándares mínimos, aunque realiza esfuerzos relevantes. Entre los desafíos identificados están la debilidad en la aplicación de la ley, la falta de asistencia adecuada a víctimas y la colusión policial con redes criminales, según el Índice de Crimen Organizado.
COMPETENCIAS:
Bienestar, Conciencia de seguridad, Empatía y simpatía, Empoderamiento, Ética, Fortaleza, Justicia, Liderazgo para el cambio, Manejo de crisis, Orientación a los resultados, Orientación al cliente, Prudencia, Resiliencia (sobrevivencia), Respeto, Responsabilidad social.
